enero 30, 2012

Da One

Las cosas están tomando un tinte rosa.
Hace rato ya nada es gran cosa.
Finalmente mis ojos están brillando de nuevo.

Veo luz donde nadie más la ve.
Creo que hoy, definitivamente volví a ser Leonel.
Y creo que es a vos, a quien se lo debo.

-Salió un mini poema-


You the one that I dream about all day ♪ *

enero 18, 2012

Constante

Llega un momento donde el agua no solamente supera la capacidad del vaso, sino que también lo sumerge, tapa, y finalmente hunde. Llega un momento donde las cosas cotidianas ahogan, agobian y desesperan. Pero, realmente, son esas cosas las que producen dicho efecto? O es el estancamiento de dichas cosas? El no cambio. La constancia.
Siempre dije que las cosas no son buenas ni malas. Buena o mala es la aplicación que se le dé. Un cuchillo es perfecto para cortar una manzana, y también lo es para degollar a una persona. Hasta las cosas abstractas tienen eso. El ejemplo perfecto es la palabra.
Hoy tengo ganas de hablar de la dualidad, ambigüedad, y por qué no: antítesis de algo irónicamente constante en mi vida. La perseverancia.
Es totalmente innecesario dar algún tipo de explicación positiva a eso. El refrán dice: "Persevera y triunfarás". Las pelotas. No dice lo más importante. Perseverar te puede hacer ganar una batalla, pero jamás la guerra. O dicho en otras palabras: Vas a tener lo que quieras si perseverás, hablando de cosas veraces y posibles. Pero no lo que necesitás. Y ahí se da el problema gente: No es lo mismo lo que uno quiere, que lo que uno necesita para su vida. Para ser feliz. Es en esa brecha entre el querer y el necesitar que las confusiones salen a flote.
La dualidad consiste en eso: Lo importante es saber en qué perseverar para ser feliz. Y el que sepa eso, queridos, tiene la vida en sus manos.