diciembre 29, 2011

Balance

No voy a ponerme a escribir ochocientos renglones del 2011. Voy a resumir en una palabra lo que significó este año: Crecimiento.

noviembre 19, 2011

Reset.


No hay nada peor que ver cómo un ídolo se desmorona ante tus ojos. Cómo una persona a la que tenías en pedestal cae. Y peor es el golpe cuanto más alta es la caída. No, no pienso hablar del golpe que me di. O mejor dicho: Los. Sí gente. No fue una sola persona. Me cansé de confiar en gente que ya nada aporta a mi vida. Me cansé de estar en lugares donde no quiero estar. Me cansé de no sentirme yo mismo en ningún lado. Me cansé de la gente. Y me cansé de vivir cansado de la gente.
No tomo una actitud soberbia, ni creo que me las sé todas, ni ninguna de esas cosas. En realidad, es precisamente esa actitud la que me tiene cansado. Es lo que veo todos y cada uno de los días. Mientras voy a la facultad, mientras camino por la calle, mientras veo la tele.
Gente, es patético. Qué estamos haciendo con nuestras vidas? Por qué todos anteponen su trasero cuando hay peligro, necesidad, oportunidad, o mejor dicho: crisis? Por qué la gente es tan egoísta? Por qué todos piensan en uno mismo? Ojo, no digo que yo soy diferente, no. Digo que aunque tengo mis momentos egoístas, como este mismo, donde no me banco a nadie porque no tolero nada, porque estoy cansado; por lo menos intento llegar a un mísero equilibrio.
Últimamente estoy conociendo facetas de la gente que no las conocía, y no me gustan. O capaz sí las conocía, pero el hecho de mi tolerancia casi cero, ahora se me embarra un poco la percepción. O por qué no? Aclara. No sé si son facetas, o lo que me cansó es ver siempre lo mismo. Ver que nadie madura, nadie crece, nadie cambia sus actitudes. Al que le quepa la galera, que se la ponga.
No sé de qué estoy cansado. Capaz es de estar en la misma siempre. De que todo sea igual. Creo que necesito algo que me mueva el piso, me cambie el día, me transforme. Espero conseguirlo.
Todo esto fue básicamente verborragia. Vómito total de palabras.

octubre 12, 2011

Confusión

Señoras y señores, tema de hoy: La confusión. Sisí, confusión. Eso que nos traba, que se empeña en angustiarnos, en hacernos sentir un nudo en la garganta. Lo que nos desequilibra magistralmente y nos hace perdernos en nosotros mismos. Qué es la confusión me querrán preguntar. Pues es algo muy simple, a mi manera de ver las cosas. Una lucha entre lo que uno quiere, y lo que uno necesita. Sí, exacto. Lo que uno quiere o cree que lo hace feliz no necesariamente es lo que uno necesita para serlo.
Por qué es que elegí este tema me querrán preguntar ahora. Pues creí que era obvio. Estoy confundido gente. Ahora es cuando todos dicen "Uh pobre, está confundido". Si alguien pensó eso que aprete la bendita cruz de la esquina superior derecha y salga inmediatamente de mi blog. Ya mismo. No tolero la gente que me tiene lástima o que tiene lástima por otros. Y ese es tema de otra futura entrada. (Nota mental).
Volviendo al tema principal que nos concierne, si es que todos los indeseados se retiraron. Estoy confundido. Qué quiero y qué necesito quieren saber, ya sé. Pero esperen porque no voy a decirlo así como así. No no no no. Porque no lo sé. Al menos no qué quiero. Sí qué necesito. "Ay pero entonces hacé lo que necesitás boludo, es lo más simple, total no sabés qué querés". Claro claro. Ni que fuera tan fácil. Te quiero ver a vos madurando como lo hice yo, a las piñas y cuchillazos por la espalda. Así cualquiera puede decir que es fácil.
No sueno superado, pero para que se den una idea, una de mis mejores amigas me dijo que si canalizarmos los problemas de mi vida y la suya en el estudio, yo me convierto en Einstein del siglo XXI (Entiéndase mi amor por las ciencias) y ella presidente. Cuánta razón!
Me voy por las ramas, es inevitable, pero sé que me entienden. Llega un momento de la vida en que uno no está para juegos. Que el horno no está para bollos.
Señoras y señores, he llegado a mi bendito límite. El que todos esperaban! Mi supermaneidad, como le decía alguien a quien quiero, mis ganas de ayudar a la gente, se terminaron. Se terminaron porque estoy cansado de no recibir nada a cambio. Sí, no pretendo nada físico, empírico, a cambio en realidad cuando ayudo, eso sería interesado. Pero por lo menos me espero un gracias, un abrazo, un te quiero, una palabra de aliento, eso. No pretendo que me amen, pero sí una palmada por lo menos. Valoro muchísimo a los que lo hacen, que se dan cuenta cuando intento dar lo mejor de mi, y me lo agradecen. Valoro muchísimo más a los que están cuando soy yo el que precisa algo. Pero ahora hay un cambio radical en mi vida: Alejaré a los que no lo hagan. Sí, no voy a quedarme parado mirando cómo a alguien a quien ayudé como pude, le doy igual. No es justo.
Como es que se relacionan los textos es lo que voy a explicar: No es fácil no ayudar a alguien cuando lo necesita. No es lo que quiero, me molesta, no me hace muy bien hoy, porque no es a lo que estoy acostumbrado. Pero es lo que necesito. Caso contrario, todo el mundo será feliz. Menos yo.
Muchas gracias al que leyó, y también al que se retiró cuando se lo pedí.

septiembre 07, 2011

Pueden los que creen que pueden

No pretendo sonar depresivo, ni nada por el estilo. Son un par de cosas que divagan por mis sesos, en busca de ser regurgitadas, leídas, comprendidas y aún más: aprehendidas. Este par de cosas fue algo que mi mejor amigo me dio a pensar, con una de esas charlas que tanto me gustan con él de por medio. El tema es básico, simple y ya hablé de él: La muerte.
Pero no, no la muerte simbolizada como nada. Ni como algo bueno, ni malo, ni nada. Solo como un hecho de la vida misma. Ahora sí, vamos a lo que quiero ir: Mi muerte. La mía.
Pensá qué pasaría si de repente, un día como estos pasa. Un día en el cual vos te levantás, te vas al colegio, a la facu, al trabajo, o no, o faltás, o dormís o no sé. Hacés esas cosas típicas, de iluso total que no sabe que la muerte está ahí mismo comiendo pochoclos mientras mira a Rial, esperando que llegue tu hora.
Volvemos: Qué pasaría, dije. Cómo sería el mundo sin mi, es lo que quiero saber. Sé que no soy alguien importante que hizo algo para la humanidad. Pero espero haber dado lo mejor de mi, en estos veinte años que viví. Haber hecho felices a muchas personas, y haber enseñado cosas al mismo tiempo que las aprendí, a otras. Haber reido como nunca, haber llorado, gritado y vuelto a reir. Haber vivido.
Mi texto no es un simple texto de descargue. No este. Este es otro de mis textos que si te tomás el tiempo de leer, te pegan de alguna manera. Si querés saber por qué lo digo, ahí va la respuesta.
Si me muero hoy, muero feliz. El interrogante que te dejo, es si vos también.
Ojo. No digo que mi vida está hecha y que estoy listo. No. Nunca va a estar hecha. Siempre va a haber algo que aprender, algo que enseñar. Huellas que dejar.
Lo que digo es: Si mirás atrás, tu pasado. ¿Tenés algo pendiente?. Si la respuesta es que no, pues estás listo para morir entonces. Sea cuando sea la hora, vas a aceptarlo. Si la respuesta es que sí lo hay, mi otra pregunta es ¿Qué esperás?. Nadie va a ser feliz por vos.
A pesar de los mil y un trenes que me intentaron atropellar, y los pocos que lograron hacerlo, acá estoy. Con una semisonrisa escribiendo esto, porque sé que a muchos les puede servir. Y si no, bueno, lo intenté. Y con eso mismo me conformo: Dejo mi huella.
Espero que vos también hayas dejado una. Y espero que de las buenas.

julio 29, 2011

Giratiempo

Tantas canciones quedan atrás.
Tantos suspiros mezclados en el viento.
Y lágrimas con la lluvia.
Tantas sonrisas donde se refleja el sol.
Todo murió. Todo terminó. Todo acabó.
La energía de la reacción llegó a su punto cúlmine.
Era exotérmico. El calor se fue. Se perdió.
No hay nada más. Nada.
La tendencia a una implosión nuclear llegó a su destino.
Nada más que decir y nada más que hacer.
Son palabras vomitadas. No me hagas caso.
Pero sí, leeme. Sé que te vas a sentir tocado.
No, no es para vos. No me interesás.
Es para vos. Sí, vos sí me interesás.
Entonces ahí. Ahí mismo fue.
Cuando definitivamente la parábola ascendió.
Y cayó en picada.
Cayó.

Sí.
Cayó.

julio 28, 2011

Entrevista a Mrs. Parca I

Leonel: Hola, buenos días.
Mrs. Parca: Buen día. ¿Cómo anda?
L: Formalidades no, por favor. Soy joven todavía.
P: Las formalidades no se aplican a gente mayor solamente.
L: Claro, soy mayor yo.
P: Pero, ¿Sos joven o sos mayor?
L: No. Leonel soy. Dejémosla ahí. Leonel.
P: Me gusta la idea. Después de todo, los conceptos de "joven" y "mayor", o los que sean, son demasiado no sé... Triviales. No significan nada.
L: Totalmente de acuerdo. Bueno, hablemos de lo que íbamos a hablar. ¿Qué siente al asesinar gente?
P: Yo no asesino gente. Cumplo con mi deber para mantener el equilibrio.
L: Bueno, pero matás para mantenerlo.
P: No. No mato yo. Se matan solos ustedes.
L: Pero si nos arrebatás la vida.
P: No. La vida se la arrebatan ustedes. No saben nada.
L: Nadie nos enseñó.
P: A nadie le interesó aprender.
L: ¿Cómo se elige la gente?
P: El que no tiene más nada por qué vivir. A ese mismo. Ese, es el que elijo.
L: Aunque sea un niño de seis años.
P: La gente viene al mundo por un motivo. Me lo llevo por dos razones: O cumplieron el motivo, o no lo van a cumplir nunca.
L: Pero no sabés entonces qué puede pasar.
P: Sí, sé cuándo buscarte.
L: Pero no por qué.
P: Tal cual.
L: Y cómo sabés entonces si no lo voy a cumplir nunca. No entiendo. ¿Por qué no puedo iluminarme un día con ganas de cumplir el objetivo?
P: Te podés levantar un día con ganas de volar. Pero no por eso, vas a poder volar, ¿no?
L: Pero si no puedo volar, es porque no me dieron alas.
P: O porque te las cortaste.
L: Entiendo. Me gustaría que nos des un par de consejos. O no sé. Algo. Para de alguna manera no tenerte miedo.
P: Por qué la gente me tiene miedo, es algo que nunca voy a entender. Jamás.
L: Porque te llevás a sus seres queridos. Te llevás una parte de ellos.
P: Una sumatoria de partes podría ser el total.
L: Entonces muero porque al morir otros me matan.
P: ¿Quién dijo eso?
L: Vos. Creo.
P: No. Nada que ver.
L: Pasemos al consejo.
P: Bueno. Un consejo es el siguiente: La gente se olvida que la muerte es algo natural. Que sin la muerte no hay vida. Si la muerte no hay peligro. No hay adrenalina. No hay miedo. No hay valentía. No hay nada. La gente también se olvida de la muerte al vivir la rutina. El todos los días. La gente piensa demasiado en el pasado, o en un futuro que no saben si llegará. La gente se olvida de lo más importante: El hoy. Las hojas del calendario van cayendo para todos. No solamente para vos, para tu familia, tus amigos o tu pareja. Para todos. La gente no entiende eso. No sabe aprovechar cada hoja de la mejor manera. Mi consejo es que vos lo hagas.

julio 24, 2011

Rojo

Y todo de nuevo. Suena la alarma. Te despertás y la apagás. Seguro le ponés cinco minutos más. Te quedás un rato, hasta que vuelve a sonar. Te sentás en la cama y te quedás mirando la nada, con la vista perdida en un punto fijo, pensando que no pensás. Después caés que tenés que levantarte para poder salir al mundo o simplemente estudiar. Si estudiás, te levantás porque no llegás. No, nunca llegás. Nunca se llega con el estudio. Siempre algo falta. Y si tenés que salir al mundo es a trabajar o precisamente, a estudiar. De vuelta con el estudio. Yo no me quejo porque me encanta. Pero, y a los que no les gusta qué onda. Que estudien, que se jodan. Si no les gusta es porque la sociedad misma hizo que no les guste. Recuerdo cuando era más joven, hará unos cinco años, lo vivo que era el que no estudiaba y aprobaba las materias del colegio. Veo en retrospectiva, y por Dios, qué suerte que no fui así. Ojo, no critico a los que lo fueron. Solo critico que nadie les haya implantado una pizca de curiosidad. Entiendo que no te guste una cosa, y quieras sacartela de encima como sea. Me pasó. Me sigue pasando. Pero aún así hay cosas que me apasionan. Eso es lo que falta. Eso mismo. La gente dice que no, que acá falta comida, que la pobreza, que el LCD y que la cultura. Que todo está mal. NO, GENTE. NO FALTA NADA DE ESO. FALTA PASIÓN. P A S I Ó N. AMAR LO QUE UNO HACE, eso falta. Si todos amáramos lo que hacemos. O mejor dicho, HICIÉRAMOS LO QUE AMAMOS las cosas cambiarían.
"Pero yo no amo nada, no me gusta nada, prefiero dormir, y salir a intercambiar saliva por ahí". Bueno, si te gusta eso, HACÉ ESO. No te quejes de que tenés que trabajar o lo que sea, hacé eso: Nada. Y ahí caés en un vórtice interminable consumido por la pereza.
Vuelvo: Si no hacés nada, es, y de vuelta lo mismo, porque no te implantaron NADA. No sé si la culpa es de los padres, los profesores o de quién. Pero ACÁ tiene que haber un cambio.
"Este flaco dice que faltan cambios y solamente escribe en su blog, al final somos todos iguales". No, yo voy a estudiar pedagogía y ser un profesor de las ciencias que tanto amo. Por qué, me preguntarán. Si amo la investigación, no la enseñanza. Y ahí voy a decir: Sí, amo la investigación. Pero si puedo hacer que por lo menos UNA persona crezca intelectualmente, se apasione por algo, y me ayude y comparta en eso; debo decir que aporté algo a la sociedad. Al crecimiento de todos.
Ahora mi pregunta es: Vos, ¿qué hacés?

julio 22, 2011

Body

"La anatomía es la antorcha del médico y debe alumbrar en sus primeros pasos. Antes de querer reencauzar el buen camino de la naturaleza extraviada, es preciso conocer el curso que ella sigue cuando se entrega armoniosamente a sus movimientos; es necesario saber qué órganos emplea para su ejecución, qué correspondencias se establecen entre ellos, qué cambios se producen por acción de las pasiones y de los procesos de la vida. La mano que recorre las superficies debe saber distinguir sin vacilaciones las partes que se ocultan bajo el espesor, y, empuñando el doloroso acero, trazar con precisión la vía a seguir para ser útil benefactora. El estudio es largo, fastidiosos sus elementos y asustan a veces los objetos de sus trabajos, pero cada paso que se da desarrolla un nuevo interés, ensancha el circulo de las ideas, aumenta el placer de sentirse vivir, pues sin duda nadie contemplo jamás sin emoción el órgano que palpita en su seno o que es cuna de su pensamiento." - Marc Antoine Petit


abril 06, 2011

El ¿Amor?

Qué pasa cuando el amor no es amor? Cuándo el supuesto amor es solamente una mezcla entre una rara obsesión, el hecho de querer poseer a la otra persona como si fuera un objeto. Un bien. Cuando el supuesto amor es solamente una versión de las cosas buenas.
Uno puede entender un enamoramiento, que luego termina y las cosas simplemente se disipan. Son cosas que suceden día a día. Me tocó vivir, omniscientemente, un amor en el que no se sabe aún si hay amor. A qué voy con esto. A que cuando aman a alguien, o creen que así es, piensen en esa persona también.
Acabo de dar cuenta que hay una leve contradicción en mi oración anterior. Si bien el ser humano puede considerarse un ser egoísta definitivamente, a quien la sociedad amolda y da ética y valores y todas esas chanchadas que mucho no me gustan, a la hora de AMAR a alguien, así con mayúsculas, no sé si el egoísmo dura tanto.
Cuando hay amor, al menos el que puedo decir desde MI persona, el egoismo desaparece en una cierta medida. La otra persona ocupa una especie de primer lugar en cuanto a muchísimas cosas en las que antes estaba uno. Entonces: Si realmente aman a alguien, no debería decirles que piensen en esa persona. Porque supuestamente lo están haciendo ya. O sea que si realmente AMAN, no jugarían con ningún tipo de sentimientos, NINGUNO. No manipularían a esa persona, por muy maleable que sea.
Como conclusión del texto que saqué mientras escribí, digo que definitivamente, no es amor si uno no toma en cuenta al otro a la hora de actuar. Si uno es uno, y no son dos. Porque una pareja es eso, UN PAR. O sea dos. No uno.